
Ven. Vamos a aprovechar este invernal día de playa y pongámonos como cuando éramos jovencitas: en la arena, tu espalda contra la mía. Mirando hacia sitios opuestos pero compartiendo los más sinceros sentimientos, nuestros entonces "grandes" problemas.
Problemas que desaparecían después de esas confesiones y juntas íbamos a comernos el mundo.
Problemas que desaparecían después de esas confesiones y juntas íbamos a comernos el mundo.
Mi gran amiga. Mi hermanita. Hemos estado muchos años sin vernos, sin saber la una de la otra y ahora el destino nos ha regalado el volvernos a encontrar.
Nuestros corazones siguen como en la adolescencia y no nos hemos extrañado.
Ha sido como las palabras de Fray Luis de León: "Decíamos ayer". Sí, decíamos ayer, después de treinta años, y tus brazos y los míos se abrieron y se fundieron en un abrazo nervioso para mirarnos fijamente nuestros rostros, para intentar adivinar como habían sido esos años. Para observar si la vida había dejado surcos en nuestras almas.
Por eso ahora hemos ido, como antiguamente, a la playa y bajo esos rayos de sol del mes de enero, tu espalda contra mi espalda y nuestros corazones también, como antiguamente, se han puesto a confesarse.
¡Qué distinta la vida de como la imaginábamos! ¿Verdad? No todo eran alegrías. Nadie nos habló de que también existían penas y a base de sacar fuerzas las tuvimos que superar.
Que los padres no son para siempre. Que encuentras durante ese recorrido a muchas personas. Unas te harán bien y otras te manipularán. Que la manipulación hace daño pero que afortunadamente, hemos encontrado unas manos fuertes a las que nos hemos cogido para compartir el camino de la vida.
Que maduras. Que tienes miles de vivencias, unas agradables y otras no. Que te conviertes en madre y vives para esos hijos. Y que das la vida por ellos. Y que del aprendizaje que les das, unos aprueban la asignatura y a otros les cuesta más.
Quédate así, en esa postura porque así podrán salir mis lágrimas. Las lágrimas que sólo puedes derramar junto a una amiga. Lágrimas de niña que se asustó y lágrimas de mujer que se ha enfrentado a la vida.
Seguimos recibiendo golpes y alegrías pero somos más fuertes y en nuestro corazón siguen vivos la esperanza, los sueños y la alegría de vivir.
Gracias mi hermanita por estar ahí. Por saber escuchar en silencio y comprenderme. Por saber que los años no han podido con nuestra amistad y que al mirarnos, seguimos sabiendo que podemos contar la una con la otra.
Malena
(Para mi amiga-hermana Pilar Escriña)
♥´¨)HERMOSAS PALABRAS¸.-´¸.-♥´¨) ¸.-♥¨)
ResponderEliminar(¸.-´ (¸.-` ♥♥´¨) ♥.-´¯`-.- ♥
Cariños.
Cuán afortunada eres por contar con una amistad inmune a la distancia y al tiempo. Una amiga a quién contar y en quien confiar y en quien apoyarse tras tantos años de separación forzada por la vida.
ResponderEliminarBesos y que continúe creciendo la amistad
Amiga, me ha llegado al corazón cada linea de este hermoso texto. Avanzaba en la lectura y me veía rodeado de mis antiguos amigos, frente al mar, charlando de los recuerdos que dejamos sembrados en la arena.
ResponderEliminarEste post es un bello himno a la amistad.
Recibe un gran abrazo.
Mis queridos Mary, Trini y Javier: La amistad es algo precioso. Es algo que debemos mimar porque los amigos cuando son de verdad siempre están a tu lado. En los buenos y en los malos momentos. Son los hermanos que has ido encontrando por el camino de la vida y sé que compartís esos sentimientos conmigo.Gracias por venir a este rinconcito.
ResponderEliminarBrisas y besos.
Malena, una amiga es el tesoro mas preciado y tu la tienes.
ResponderEliminarHas hecho que recordara mi reunion de hace unos meses con unas amigas que no veia en mas de 20 anos...es algo especial...es empezar a hablar como si acabara de verlas hacia un dia...
Comparto lo que dices y me encanta como lo relatas.
Un abrazo
siempre es bueno...tener hermanas cerca
ResponderEliminarQué buen reencuentro, Malena, y cuánto tino para contarlo.
ResponderEliminarConocí a un Escriña muy simpático. Recuerdo su flequillo y unos ojos muy cachondones porque siempre estaba de broma. Igual era el primo o el hermano, o un Escriña que pasaba por ahí.
De espalda a nuestros intereses, siempre se pueden recibir sin riesgo, las mejores sensaciones visuales, sobre todo si la propietaria de la otra espalda tiene ese don.
Querida Malena: las amigas de la infancia y adolescencia se recuerdan toda la vida, pero el haber hecho crecer la amistad y mantenerla, es todo un reto y un tesoro.
ResponderEliminarSegún te leía me has llevado a mis recuerdos de mía miga del alma, a la que le contaba mis "grandes secretos", con la que compartía mi presente y los sueños del futuro....un bellísimo texto.
Te regalo una estrella de ilusión y mil de alegría
Sherezade
Hay amistades que se enraizan a nuestra alma hasta llegar a convertirse en preciosas enredaderas.
ResponderEliminarDoy fe de ello.
Un beso Malena, precioso texto
La amistad es un tesoro, suena a tópico típico pero es la verdad, debemos cuidarla porque si no se marchita.
ResponderEliminarBesos.
Una hermosa historia que al mismo tiempo me ha parecido una reflexiòn, una vivencia...
ResponderEliminarMis cordiales saludos
p.d. debo decirte que la semblanza que haces de tu lugar de origen, de lo que significa para ti, me ha encantado...
te subo a mi lista de blogs para estar pendiente de tus entradas...
Mis queridos Pluvisca, Gatita, Noel, Zhivago,Sherezade, Oréadas, Nectar y Adelfa. Gracias por venir a saludarme. He tenido que añadir un nuevo post porque tenía problemas de actualización. Gracias por vuestras visitas. Os deseo un feliz fin de semana.
ResponderEliminarADELFA: ¡Bienvenida! Es un verdadero placer contarte entre mis amigos.Nos iremos conociendo. Me encantará seguirte visitando en tu blog.
Brisas y besos.
Malena
Tengo tu suerte: tengo una amiga que aunque no la vea, en el momento de encontrarnos es como si siempre hubiéramos estado juntas.
ResponderEliminarTu post pprecioso, que bien lo cuentas, Malena, que bien. Un beso Lola
Querida Malena, gracias por tanta intimidad compartida. Me alegro por el reencuentro. Hoy me has hecho soñar con un encuentro así... quizás con el tiempo, algún día, pueda econtrarme con uno de mis hermanos de esa manera.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo querida amiga
Grancias por tanta intimidad compartida. Me alegro por el reencuentro. Hoy me has hecho soñar con un encuentro así con uno de mis hermanos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo querida amiga
Malena, termino de leer este post emocionada y conmovida, así tal cual lo describes, es.
ResponderEliminarBesitos,
Yo también estoy emocionada y conmovida. Creo que voy a llorar un ratito, pero este llanto es de los que dejan el alma limpia. Un beso, dulce Malena.
ResponderEliminarVoy saltando por distintas entradas porque me queda la sensación de que voy saltando de piedra en piedra por un arroyo cristalino.
ResponderEliminarPreciosa escritura la tuya, gracias por compartir estos momentos de "alguna vez", alli es donde digo que encuentro una sintonía entre tus escritos y mi manera de sentir la literatura.
Otro beso, volveré.