
Es un hombre joven más que cumple sus obligaciones cotidianas. Un trabajo que le absorve, unas preocupaciones que le rondan por la cabeza y que debe resolver. Un hombre joven como tantos, que camina con decisión abriéndose paso en la vida.
Tiene ojos soñadores y alma de pájaro. Sus sueños van y vienen volando por el aire. Le vence el cansancio pero cierra los ojos e intenta pensar que ya es fin de semana...
"Torre de control: Aquí eco charlie delta delta kilo, pidiendo permiso para despegar. Destino: La Cerdanya".
Se eleva con decisión. Le han salido alas y su alma se va expandiendo ante la visión de las cumbres. Prados verdes se extienden en el suelo y el ganado pace tranquilamente. Una paz se enseñorea en el ambiente.
Tierra y cielo se unen en una atrayente sinfonía. Nubes que adoptan formas suaves que acarician el pensamiento. Y se siente fuerte. Se siente dueño y señor de los aires y sonríe.
Comprueba los instrumentos de vuelo.Todo está correcto. Todo controlado.
La Cerdanya está a sus pies y observa a vista de pájaro, los tejados de pizarra de aquellas casas de madera. El sol lanza sus rayos haciendo resaltar los diferentes tonos de verde del paisaje, y él, que ama la belleza, suspira con un suspiro de felicidad.
Atrás quedan las preocupaciones. Ahora sólo están el cielo, la naturaleza y este joven piloto que cada fin de semana, con la sonrisa en los labios, surca como un pájaro más los aires, cambiando los brazos por alas".
Dedicado a mi hijo mayor.
Malena